martes, 5 de abril de 2011

TEXTO DE SÁBATO

EN CLASE HICIMOS LA ACTIVIDAD FINAL

Como dije, cuando desperté estaba en medio de la habitación, de pie, bañado en un sudor frío.
Miré el reloj; eran las diez de la mañana. Corrí al teléfono.. Me dijeron que se había ido a la estancia. Quedé anonadado. Durante largo tiempo permanecí echado en la cama, sin decidirme a nada, hasta que resolví escribirle una carta.
No recuerdo ahora las palabras exactas de aquella carta, que era muy larga, pero más o menos le decía que me perdonase, que yo era una basura, que no merecía su amor, que estaba condenado, con justicia, a morir en la soledad más absoluta.
Pasaron días entonces, sin que llegara la respuesta. Le envié una segunda carta y luego una tercera y una cuarta, diciendo siempre lo mismo, pero cada vez con mayor desolación. En la última, decidí relatarle todo lo que había pasado aquella noche que siguió a nuestra separación. No escatimé detalle ni bajeza, como tampoco dejé de confesarle la tentación de suicidio. Me dio vergüenza usar eso como arma, pero la usé. Debo agregar que mientras describía mis actos más bajos y la desesperación de mi soledad en la noche, frente a su casa de la calle Posadas, sentía ternura para conmigo mismo y hasta lloré de compasión. Tenía muchas esperanzas de que María sintiese algo parecido al leer la carta y con esa esperanza me puse bastante alegre. Cuando despaché la carta, certificada, estaba francamente optimista.
A vuelta de correo llegó una carta de María, llena de ternura. Sentí que algo de nuestros primeros instantes de amor volvería a reproducirse, si no con la maravillosa transparencia original, al menos con algunos de sus atributos esenciales, así como un rey es siempre un rey, aunque vasallos infieles y pérfidos lo hayan momentáneamente traicionado y enlodado.
Quería que fuera a la estancia. Como un loco, preparé una valija, una caja de pinturas y corrí a la estación Constitución.
(ERNESTO SÁBATO. El túnel.)
Podemos referirnos a lo que otra persona ha dicho en estilo directo [Él dijo: lo haré] o estilo indirecto. Las siguientes oraciones están relatadas en estilo indirecto: 'me dijeron que se había ido a la estancia', 'le decía que me perdonase, que yo era una basura, que no merecía su amor, que estaba condenado, con justicia, a morir en la soledad más absoluta.'
- Transforma dichas expresiones, utilizando el estilo directo.
- Redacta de nuevo todo el capítulo sin emplear el estilo directo, como si fueras el narrador que describe los estados de ánimo del protagonista. Para ello, deberás sustituir la primera persona del verbo por la tercera.
Los hechos se relatan de forma lineal en el tiempo.
- Resume con brevedad, en el orden en que son narrados, los principales acontecimientos del capítulo.

- Señala todos los recursos propios de la función poética que observes en el texto.

- Sustituye los indefinidos del texto por imperfectos y viceversa. Observa el efecto expresivo y explique el cambio de significado.
El pretérito indefinido refiere una acción verbal concebida en un punto, mientras que el imperfecto denota un proceso.
- Teniendo esto en cuenta, señala las acciones descritas como hecho súbito, rápido, y las acciones pausadas, progresivas.

- Redacta 'aquella carta' (párrafo tercero), poniéndote en la mente del protagonista, a partir de los datos del relato.

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